Al momento de escanear la documentación, muchas veces nos vemos en la disyuntiva posterior de qué hacer con el documento.

Puede parecer sencillo, y es quizás por esto que desestimamos la importancia de esa decisión. Pensar que el documento debe ser almacenado, se corresponde con documentos que asumimos como soporte para futuras justificaciones, o quizás documentos que entendemos como únicos.

Sin embargo, no es lo único a tener en cuenta. Frecuencia de consulta, accesibilidad, tipo de acceso, programación de guarda, ubicación y referencias de cada documento, etc. Hay mucho por trabajar cuando guardamos nuestros documentos.

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